Reportaje

Gregorio I de Flandes, el imbatible

28 Marzo, 2017
En el podio con un león y un coyote

En el podio con un león y un coyote

Quién iba a presagiar hace apenas dos meses que Greg Van Avermaet portaría el cartel de favorito para poner la pica en Oudenaarde, ciudad que acoge la meta del Tour de Flandes, la prueba ciclista con más solera que se disputa sobre tierra belga. Por delante incluso de Peter Sagan. Y eso es mucho decir, porque el eslovaco hace apenas dos meses era el imbatible, un ciclista que el año pasado conquistó tres clásicas WT y puso la guinda con su segundo mundial consecutivo. Un total de diez pruebas de máxima entidad que le auparon a mejor corredor del año. Pero el triplete del belga en las piedras flamencas ha quebrado el halo del ciclista más temido por el pelotón, el que siempre se vacía para romper la carrera aunque de paso se lleve a su rueda a alguno de sus rivales. Las tornas han mutado de tal forma que hasta el propio Van Avermaet se autocalificó de favorito para Flandes tras la Gante, cuando solo dos días antes, en Harelbeke, seguía pensando que lo era el eslovaco.

Cuando alguien te diga una cosa y al rato la contraria, dile que cambia más de opinión que Van Avermaet. “Peter tuvo un percance, así que él es aún el máximo favorito para Flandes. Voy a llegar con una gran forma, pero un nivel por debajo de Peter”, expresó tras adjudicarse con brillantez ese carrerón que fue esta edición de Harelbeke. Solo 48 horas después, tras batir a Keukeleire en el sprint de la Gante, atendió de esta manera a los micrófonos de la prensa. “No creo que pueda decir otra vez que no soy el favorito. Las cosas no podían haber ido mejor, todo el mundo desearía haber corrido de la manera que lo he hecho. Estoy lleno de confianza”.

Tres carreras, tres victorias, y en las tres participó Peter Sagan, que el año pasado ganó Gante y Flandes y se quedó a las puertas de la Omloop Het Nieuwsblad. Curiosamente, lo mismo que le ha ocurrido este año en una constante que comienza a ser preocupante para el eslovaco, porque una cosa es que el mismo ciclista te venza alguna vez al esprint, y otra bien distinta es que lo haga de forma constante, como un martillo pilón, desde aquel esprint en Rodez en la disputa de una de las etapas del Tour de Francia. Un punto claro de inflexión en la rivalidad de los que son los dos claros favoritos para ganar el domingo. Una rivalidad que se presagia duradera y que lo es para las clásicas lo mismo que la de Nairo y Froome lo es para las vueltas por etapas. Solo hay que echar un ojo a las casas de apuestas: Bet365 paga 2,75 a 1 la victoria de Sagan; 3,75 a 1 la de Van Avermaet y 8 a 1 la de Gilbert, el siguiente en la lista. El cuarto es Kristoff con 14 euros para el que acierte por cada euro invertido.

En Rodez cambió todo

En Rodez cambió todo

Ese cambio de tornas está respaldado por los números. Unas estadísticas que al menos el que escribe no había visto hasta ahora y son alucinantes. De los 13 triunfos que ha obtenido Van Avermaet desde que venció a Sagan en la etapa de Arezzo de la Tirreno, siete los ha logrado siendo Sagan segundo, mientras que otro fue en la última Gante en la que el arcoíris fue tercero. Tirreno (2015), Tour (2015), Omloop Het Nieuwsblad (2016), etapa de Tirreno con final en Cepagatti (2016), general de Tirreno, Grand Prix Cycliste de Montreal (2016), Omloop Het Nieuwsblad (2017) y la Gante mencionada. Sagan, por su parte, solo ha vencido en un mano a mano a Van Avermaet en tres ocasiones, una Oman (2013), California (2016) y Quebec (2016). En esta revisión contemporánea de los duelos de Feraud y D´Hubert filmados por Ridley Scott, el belga sería ahora el aristócrata francés y Sagan asumiría el papel de Feruad, que durante 15 años le estuvo retando sin éxito.

Más allá de su rivalidad con Sagan, la trayectoria deportiva de Gregorio I  de Flandes mutó en 2015 de forma radical. Esto es lo que dicen los datos, y la asociación a los hechos ya depende de la interpretación que haga cada uno. El belga solo había ganado una clásica, la Paris-Tours de 2011, hasta que el año pasado conquistó ante Sagan su primera de pavés, la Het Nieuwsblad. En ese 2015, se quedó a las puertas tras ser tercero en Tour de Flandes y Paris Roubaix, segundo en Strade Bianche, quinto en Amstel, ganó el Tour de Bélgica, tercero en el nacional de su país, segundo en la general del Eneco. Con un 15% menos de días de competición, obtuvo un 40% más de puntos PCS (Procyclingstats) que el año anterior. Una progresión estratosférica que le llegaba a los 30 años, similar a la de otros corredores como Joaquim Rodríguez.

Son muchas las voces que dicen que Van Avermaet es un ciclista que ha madurado su forma de correr. Ahora, elige mejor el momento de demarrar. Ahora, sabe guardar mejor las fuerzas de cara a un hipotético esprint final en el que siempre gana a Peter Sagan, un tío que es capaz de ganar a los mejores velocistas del pelotón. Pero también es el más fuerte, como demostró en los JJ OO, en los que se tiró media carrera escapado para después aguantar en Monte Chinesa a escaladores del cartel de Nibali en la que quizá fue la mejor carrera del año. Y también es el que mejor se recupera de los imprevistos, ya que no le ha influido en lo más mínimo la lesión de tobillo que se hizo en noviembre con la MTB y que le tuvo parado mes y medio más de lo previsto durante la pretemporada. “Fui el ciclista más listo en vez del más fuerte”, dijo tras ganar la Het Volk.

¿Dr. Mertens? No, gracias, prefiero mocasines

¿Dr. Mertens? No, gracias, prefiero mocasines

Van Avermaet fue exculpado de cualquier cargo de dopaje después de que la Federación Belga de Ciclismo dijese en mayo de 2015, el año que marcó un antes y un después en su carrera en todos los sentidos, que “no había evidencias de que se hubiese infringido la legislación antidopaje”, un caso que destapó el diario Het Nieuwsblad justo el día en que se disputaba la carrera que patrocina, el 28 de febrero, y que Van Avermaet perdió al esprint ante Ian Stannard. El del BMC se enfrentaba a una inhabilitación de dos años, una multa de 265.000 euros y a ser desposeído de sus triunfos -pocos, como se ha visto- desde 2012. Reconoció ser paciente del Dr. Mertens, conocido como Dr. Ozono por sus tratamientos con este elemento, que básicamente consiste en sacar sangre al atleta para que vuelva a su cuerpo enriquecida. Esta solución médica se utilizar para el cáncer, la artritis, enfermedades crónicas o, incluso, tiene uso veterinario, se entiende que también para burros y caballos. “Creo que soy un corredor limpio”, dijo hace dos mayos. Lo es. Sin duda que lo es. Y para el bien del ciclismo, que siempre lo sea.

You Might Also Like

No Comments

Deja un comentario

Powered by themekiller.com anime4online.com animextoon.com apk4phone.com tengag.com moviekillers.com