Reportaje

¡Bésame, bésame mucho!

11 marzo, 2016
Bésame, tontorrón

Bésame, tontorrón

Como si fuera esta noche la última vez. Bésame, bésame mucho, que tengo miedo a perderte, perderte después… Quién le iba a decir a Sara Montiel que algunos de sus más fervorosos fans forman parte de la serpiente multicolor que recorre las carreteras de medio mundo y que, por lo que parece, anda necesitada de amor. Beñat Intxausti ha sido el último en embriagarse con las melodías de Carmen la de Ronda tras un inicio de temporada en plena forma con podio en la general de Valencia. El consuelo para el corredor vasco es que comparte equipo con Mikel Landa, que el año pasado superó estos afectos líricos con un ímpetu tal que pasó a convertirse desde el anonimato -general- en la mayor promesa -mediática- del ciclismo español.

La mononucleosis de Beñat Intxausti, uno de los flamantes fichajes del equipo que más y mejor entrena del mundo, ha dado nuevos bríos a un post que estuve a punto de empezar a escribir hace mes y medio y que la avalancha de hechos alrededor del mundo ciclista lo postergó hasta ahora. El motorcillo en la montura de la belga de CX, la espantada del “crack” en Valencia, las carreras de piedras… Muchos focos de atención y poco tiempo libre casi entierran la pieza, pero el componente de actualidad que tiene lo de Intxausti es razón de peso para que salga del letargo. A eso se le suma el violento carácter del becario. “Oye, tú, ¿viste la fecha que tiene el último post? ¿A qué te dedicas?”. “Tengo que trabajar”. “¿Y para qué cojones hago la foto?”. Y así, con el rabo entre las piernas, me puse manos a la obra.

¡Apártate, Beñat!

¡Apártate, Beñat!

Al principio, lo de Beñat era solo enfermedad, dolencia sin apellidos que contrajo tras concluir la Vuelta a Valencia en el tercer puesto del cajón, superado por Luisle -cómo anda otra vez el Astana este año- y el líder inesperado Wouter Poels. “Después de varios días enfermo y aún sin recuperarme no podré disputar la Vuelta a Andalucía”, tuiteó. Pocas semanas después informó en el mismo medio que seguía convaleciente por el “virus” y que iba a faltar a Strade Bianche y Tirreno Adriático, carrera en la que Poels repite como jefe de Sky. Esta semana, por fin, el virus pasó a llamarse mononucleosis y, según dijo Intxausti a la ETB, el beso ha tenido que ser de tornillo como mínimo porque amenaza con dejarle fuera de juego del Giro, su carrera fetiche y principal objetivo del curso. “Habrá que valorar otro calendario alternativo”. Toma ya.

Así están las cosas en un Sky que en el arranque de temporada ha tirado más de doctores que de preparadores físicos. Y si no que se lo digan al chulo de Michał Kwiatkowski, que no tomó la salida en Algarve por un virus estomacal. “¿Chulo?” Es algo personal, como es natural, no me gusta cómo corre, los aires que tiene sobre la bici. Y me jode, porque creo que con la Fórmula Sky y si no se pone malo antes se va a salir en las Ardenas. “Los resultados de Sky sorprenden teniendo en cuenta que son un foco de enfermedades”, comentaba esta semana el Loco de las Caleyes, uno de los escasos adeptos que tiene este medio. Y pese a ello, acumulan victorias con Chris Froome, el llorica de Kennaugh, el escalador-clasicómano-hombre de grandes vueltas Geraint Thomas y Elia Viviani. A lo que se unen las actuaciones destacadas en las piedras de los “descosidos” Luke Rowe -agitó el avispero en la Het Nieuwsblad – y la promesa Gianni Moscon.

Pero tranquilo, Beñat, que no estás solo. Landa tiene mucho tiempo libre -entiendo que ya ha abandonado el velódromo que le dará nuevos bríos para mejorar su pésimo rendimiento sobre la cabra- y es el que mejores consejos te puede dar para vencer la mononucleosis. Pero si por un casual el “crack” del ciclismo patrio regresa a las carreteras -parece que debutará el 24 de marzo en la Settimana Internazionale Coppi e Bartali– la lista de compañeros de profesión a los que puede preguntar es variada. Y eso que tampoco me he quebrado mucho la cabeza con las búsquedas: “ciclistas mononucleosis”, “cycling mononucleosis”, “qué es la mononucleosis”, “mononucleosis dopaje (lo quieran o no, las trampas son un elemento indisoluble de este deporte, y si de repente todos fueran a pan y agua a lo mejor a algunos se les acababan las ideas)”. Y poca cosa más.

¡Ahí va qué besazo!

¡Ahí va qué besazo!

No sé si Beñat conocerá al equipo médico del Etixx, o tiene algún contacto por allí, pero podría pedir consejo para abordar esta dolencia a Julian Alaphilippe, talento francés que está llamado a suceder en las clásicas de las Ardenas a Valverde y compañía. “Cuando llegué a Canadá para las carreras, sentí que algo iba a mal”, explicaba en octubre de 2015. “No me sentía muy bien, pero cuando eres joven -no sé si dirá esto porque ya ha sido viejo – crees que se trata de una simple cuestión de fatiga o no haber recuperado bien”. La enfermedad del beso le hizo decir basta durante la disputa de los campeonatos del mundo de Richmond.

No hay que olvidar que Alaphilippe vino de la nada (una etapa en el Tour de l’Ain y un segundo puesto en otra en la Volta) para convertirse en la sensación del Tríptico de las Ardenas con dos segundos puestos en Lieja y Flecha y un séptimo en la Amstel. Solo se vio superado por el esprint de un Valverde que completó la mejor temporada de su vida. El francés adobó estas impresionantes actuaciones con un segundo puesto en la general de California tras Sagan -además, ganó la etapa reina por delante de Henao-, fue quinto en los nacionales y octavo en la Clásica de San Sebastián. Pero la mononucleosis frenó en seco las aspiraciones de un ciclista, que ha tenido un arranque muy discreto de temporada con abandonos en el Tour Cycliste International La Provence y la Driedaagse van West-Vlaanderen. Beñat, visto lo visto, mejor toma nota de tu compañero de equipo, que el año pasado entró en calor con una victoria en el País Vasco, segundo en la general de Trentino y subiendo mejor que el Gaseosas en el Giro.

Lo que me resulta paradójico es que siendo el ciclismo un deporte, la enfermedad le sea algo circundante, su salsa rosa particular. Si tuviera que abrir una farmacia, me iría a Calpe, Girona, Mojácar o cualquier rincón del Mediterráneo donde los ciclistas pasan largas estancias. Asmas, virus, bronquitis, adicción a los somníferos, a la cocaína, … Y yo me pregunto, ¿por qué da la impresión de que los ciclistas -y muchos otros deportistas- enferman más que el común de los mortales? ¿Será porque los que seguimos este deporte estamos acostumbrados a escuchar de forma continuada casos de dopaje y a la mínima saltamos, aunque en realidad no exista una justificación objetiva? Ya que estamos, voy a ir algo más allá. ¿Los casos de mononucleosis guardan alguna relación con el dopaje?

O là là (ya está bien de fotos de ciclistas)

O là là (ya está bien de fotos de ciclistas)

Como no tengo tiempo para hablar con un médico (tampoco me parece normal pedir cita en el de cabecera para hacerle la pregunta) ni conozco a nadie que haya sufrido la enfermedad (me tendré que echar algún amigo deportista de alto nivel) me limité a bucear por Internet. Siendo sinceros, no he encontrado nada científicamente relevante que aporte luz al respecto, solo las insinuaciones de un bloguero crítico con las prácticas dopantes y que seguro tiene adeptos en el cuerpo de funcionarios francés. Me pareció simpático que esta fuente proceda del universo tenístico, justo cuando se ha conocido que Maria Sharapova se dopó durante diez años con el mismo medicamento que Eduard Vorganov, compañero de Llorito en la escuadra soviética. De forma ilegal solo unos días, ya que el Meldonium pasó estar prohibido el 1 de enero. Pero una cosa no tiene nada que ver con la otra y aquí somos muy fans del entrañable líder Vladimir.

La mononucleosis es una enfermedad contagiosa producida por un virus que se transmite a través de la saliva y ocasiona modificaciones en los glóbulos blancos; se caracteriza por la manifestación de amigdalitis, fiebre, debilidad general y otros trastornos. Esta dolencia genera un debilitamiento del sistema inmune, de ahí que Alaphilippe no pudiese ni subir el tranco de la calle cuando se vio afectado. Según la fuente que señalaba, la web www.tenniscruz.com (chupaos esa, Bernstein y Woodward), la Universidad de Rice y otros estudios revelan que el uso prolongado con EPO puede provocar que un individuo desarrolle anemia. Según esta fuente, la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) vio conexión entre la EPO y las enfermedades autoinmunes, como es el caso de la ya mencionada hasta la extenuación mononucleosis.

Como entiendo que Intxausti y Landa no se han dado un morreo -por lo de la transmisión a través de la saliva-, y teniendo en cuenta la amplia nómina de ciclistas que han padecido esta enfermedad, uno podría llegar a pensar que las azafatas del podio son un foco de infección. Y más en el Tour de Francia, donde incluso te dan tres besos. Yo, si fuera profesional, me andaría con mucho ojo. Es como cuando veía el Tour con mi padre, que cada vez que Perico se subía al podio se levantaba como un resorte del sofá para gritarle que no cogiese la Coca Cola que le daban, que seguro que le habían echado droga. Pues eso voy a hacer en cada carrera. “¡Pero dónde vas, desgraciado, cómo se te ocurre besar a la moza!”. Y dicen que el ciclismo no cambia.

ALGUNOS CICLISTAS AFICIONADOS AL FOLCLORE DE SARITA MONTIEL

Como no podía encajonarlo en el resto del texto de ninguna manera sin perjudicar el ritmo musical de mi afinada pluma (risas), he usado el recurso facilón del ladillo, del que solemos tirar los plumillas mediocres. Si es que metes un ladillo y el texto parece otro. Anda que no sirve cuando trabajas en un medio online y tienes que sacar una o dos piezas al día. Se te ocurre una idea que da para tres párrafos. Y cuando no sabes qué más meter, pues ladillazo y copia pega de otra noticia que hayas escrito antes y que tenga relación. O si ese día estás envalentonado, pues metes algún teletipo de agencia con alguna modificación para que el salto sea menos brusco que en la fosa de Matapán. Pues nada, Beñat, aquí tienes un listado de compañeros a los que pedir ayuda para volver como un titán de la mononucleosis.

¡Beso va!

¡Bomba va!

Michael Rogers. Pero si alguien es el rey del beso y fan número uno de Sara Montiel, es el tres veces campeón del mundo contrarreloj más tarde fue reconvertido a todoterreno capaz de ganar en etapas de alta montaña. El australiano se puso enfermo en 2001 y en marzo de 2008, cuando corría en el HTC. A los tres años, volvió a verse afligido por esta enfermedad. Además, comparte con Beñat un elemento clave en esta historia. Rogers se puso malo en su primer año en Sky, allá por mayo de 2011, por lo que el equipo que más y mejor entrena tendrá la solución para que regrese con brío.

David Millar. Al contrarrelojista británico le sentó bien la enfermedad, ya que la contrajo en febrero de 2002, se recuperó en mayo “respirando el limpio aire de Navacerrada (como Virenque, como Botero)” y ganó una etapa del Tour de ese año a David Extebarría, Boogerd y Brochard. Ese mismo año, además, hizo top ten en las dos cronos del Tour (7, 4), destacó en la Vuelta y fue sexto en el mundial de contrarreloj que ganó Santiago Botero.

Santiago Botero. ¡Hombre, Santiago, hablábamos de ti! El pedalista colombiano tuvo que dejar la competición en octubre de 2007 tras afectarse por la enfermedad del beso. Al igual que Rasmussen, le llegó con 35 años. Pese a este desliz, Botero compitió hasta 2010 a bajo nivel. Botero tiene tres etapas en la Vuelta, tres en el Tour y partió como aspirante a todo varios años en el Kelme. También se le recuerda por su implicación en la Operación Puerto y porque también tuvo a Eufemiano Fuentes como médico en el equipo alicantino.

Iban Mayo. El ídolo de Mikel Landa, capaz el mismo año de batir el récord de subida a Mont Ventoux y de contraer la mononucleosis. El caso de Mayo es diametralmente distinto al del “crack”, ya que desde se puso malo no volvió a levantar cabeza. Pese a que ganó una etapa en el Giro de 2007 con el Saunier Duval, poco después fue sancionado por dar positivo con EPO en el Tour de Francia. Y yo me pregunto, ¿cómo alguien puede tener como ídolo a un tramposo? Lo sé, la pregunta es capciosa.

Su último beso, Giro 2007

Su último ósculo, Giro 2007

Jan Bakelants. Le dieron un besico tras los Mundiales de Ponferrada, similar al caso descrito del joven francés, y volvió con gran energía en 2015. El año pasado fue muy regular y tuvo un sprint final demoledor con un segundo puesto en Valonia, cuarto en Montreal (WT) y primero en las prestiogiosas Giro del Piemonte y Giro dell’Emilia, ambas 1.HC (las segundas que más puntos UCI dan tras las pruebas World Tour). Siempre batallador y con un dote especial para las carreras de un día, ha completado un buen arranque de 2016 con puestos de privilegio en el circuito francés. Si la enfermedad lo permite, es uno de los favoritos para las Ardenas.

Rein Taaramae. Empezó 2012 como una moto con segundo puesto en la general de la Vuelta a Andalucía y tercero en Étoile de Bessèges. La mala suerte hizo que contrajese la enfermedad del beso, lo que no impidió que se marcase un Tour de Francia destacable con el Cofidis. Este año milita en el Katusha de Llorito tras un 2015 en el que voló (¿y quién no?) en el Astana de Alexander Vinokourov para ganar la Vuelta a Burgos y la Arctic Race of Norway.

Andrey Amador. “He entrenado en altura después del Tour, pero no han llegado los resultados. No me sentía como quería. Antes de China, me hice un análisis de sangre y descubrí que tenía el virus de la mononucleosis. Creo que lo he padecido desde agosto a septiembre”. Estas palabras del costarricense de Movistar datan de noviembre de 2013. Al igual que le ocurrió a Alaphilippe, se quedó mucho más tranquilo al saber que su bajo rendimiento venía motivado por esta enfermedad. Desde entonces, ha logrado un cuarto puesto en la general del Giro, una etapa de la Vuelta y un sexto puesto en Polonia.

Stefan Küng. Una de las mayores promesas del ciclismo actual, este corredor de BMC contrajo la enfermedad a finales del año pasado. Lo mismo que Alaphilippe (no quiero ser malpensado). En 2015, obtuvo una victoria en la Volta Limburg Classic, una etapa en Romandía y un segundo puesto en la crono de los Tres Días de La Panne, donde mostró su soberbia planta sobre la bici. “Estoy trabajando junto con mis médicos para monitorear mis progresos antes de determinar cuándo podré volver a entrenar. Ahora estoy tomando las cosas día a día y con ganas de coger de nuevo la bicicleta”, se puede leer en una noticia de biciciclismo.com del 28 de diciembre.

Michael Rasmussen. Tuvo que esperar hasta los 35 años para sufrir la enfermedad, pero al final lo logró. El danés, expulsado por su propio equipo del Tour de 2007 a falta de cuatro etapas por mentir sobre su paradero fuera de competición, se expresó aliviado una vez que supo que su bajo rendimiento en 2010 se debía a la mononucleosis. “Es tranquilizador saber lo que está mal. Ahora solo hay que esperar”.

Cunego, solo ante el peligro

Cunego, solo ante el peligro

Thor Hushovd. Al clasicómano noruego le pasó lo mismo que a Rasmussen, solo que en vez de seguir dando pedales, anunció su retirada del ciclismo tras contraer la mononucleosis con 36 años. Hushovd fue criticado por no denunciar a Lance Armstrong cuando le dijo en 2011 que se dopaba. “No eres un héroe cuando estás quieto sin hacer nada […]  Es triste cuando los atletas tienen miedo o son incapaces de alzarse por el juego limpio y la integridad en el deporte”, le dedicó Travis Tygart, jefe del antidopaje estadounidense.

Damiano Cunego. Ganador del Giro de 2004 con 22 años, este buen corredor italiano contrajo la enfermedad en 2005, antes de la disputa del Tour de Francia y tras haber hecho un Giro por debajo de las expectativas. En ese momento, corría en el Lampre de Giuseppe Martinelli, director el año pasado de Mikel Landa en el Astana.

Jan Ullrich. Aunque no es seguro de que contrajo la mononucleosis, el portentoso ciclista alemán, el segundón del Tour, se vio afectado por algo similar en 2010. Pese a que en algunos sitios se puede leer que padeció lo que se conoce como “Burn-Out” o “Síndrome del Trabajador Quemado”, que consiste en un progresivo agotamiento físico y mental, una falta de motivación absoluta por las tareas realizadas, y en especial, por importantes cambios de comportamiento en quienes lo padecen, en otros lares se comenta que lo que Ullrich padeció fue una mononucleosis. Sí, está forzado, se retiró en 2007… Pero el becario ya me había hecho el fotomontaje con la cara del alemán y he tenido que incluirlo.

Will Walker. Sobre este desconocido no me quiero extender, pero su historia, que puedes leer en el enlace, es tremenda.

You Might Also Like

4 Comments

  • Reply Alaphilippetixx en las Ardenas – Fórmula Matxín 14 abril, 2016 at 19:45

    […] el del joven ciclista de Saint-Amand-Montrond. También porque a final de la pasada temporada fue víctima de una enfermedad que ha afectado a más de uno en el pelotón (Landa, Intxausti) y, claro, estábamos preocupados por su reacción ante la […]

  • Reply Landa alimenta su leyenda (y la de Iban Mayo) 17 mayo, 2016 at 22:57

    […] etapa sin apenas haber competido. Los problemas en su última temporada estuvieron relacionados con la mononucleosis, la enfermedad del beso que ha afectado a tantos ciclistas –será por las azafata…. Sobre los de este año, el Sky ha preferido el silencio. Yo tampoco he preguntado, así que […]

  • Reply Niñas al salón, que Valverde está en Río 5 agosto, 2016 at 07:35

    […] mononucleosis, enfermedad bastante común en el pelotón y de la que buena cuenta han dado también Mikel Landa o Beñat Intxausti. El ciclista francés del Etixx hizo unas decentes Ardenas (segundo en la Flecha, sexto en Amstel), […]

  • Reply Horacio/ ATP Londres: Daniil Medvedev – Thanasi Kokkinakis – TENNIS CHANNELS 21 junio, 2017 at 20:32

    […] Hacía tiempo que quería tratar un poco por encima el tema del ruso. Medvedev contrajo mononucleosis (creo que fue lo que le obligó a retirarse en RG contra Bonzi) en Indian Wells, yo soy desconfiado por naturaleza y como seguidor del ciclismo, pienso que detrás de la mononucleosis suele haber algo “más”, tantos ciclistas (ahora mismo, por ejemplo Cavendish) y bastantes tenistas me hacen desconfiar. Hay estudios que relacionan la mono con el EPO, pero aquí no estoy para acusar a nadie, simplemente lo comento y dejo por aquí un enlace por si alguien quiere informarse más: http://www.formulamatxin.com/besame-besame-mucho/#comments […]

  • Deja un comentario

    Powered by themekiller.com anime4online.com animextoon.com apk4phone.com tengag.com moviekillers.com