Reportaje

¿Puede Contador ganar el Tour de Francia?

30 junio, 2016

Apenas faltan unas pocas horas para el inicio del mayor espectáculo deportivo del mundo, el producto mejor vendido desde el punto de vista del marketing tras el Xacobeo, como diría un amigo mío. Entre el 2 y el 24 de julio, un pelotón de casi 200 corredores recorrerá de norte a sur y de oeste a este la orografía gala, desde Normandía hasta los escarpados Alpes, pasando por los Pirineos y la calurosa Provenza. Las conversaciones en los bares –bueno, al menos a los que yo voy- se tornan más intensas, casi violentas. “¡El Coletas quiere hundir el país!”. No, no, no, perdón, me equivoqué. ¡Es imposible que Contador gane el Tour!”. “¡Pero si lleva un año cojonudo!”. “¡Si es un Gaseosas que no se va en montaña ni de Geraint Thomas!”. “¡Y por eso ha ganado el País Vasco, ¿no?” “¡Eso es porque Irún le cogía a mano!” Y así hasta el infinito.

Si me llevas a Colombia te invito a comer

Si me llevas a Colombia te invito a comer

Qué duda cabe que en este tipo de discusiones ciclistas es más bonito dejar que el sistema límbico campee a sus anchas. A tomar por culo la socialdemocracia. Gana el que más fuerte hable o haga el comentario más ingenioso y reciba la aprobación de los demás. Frente al calor de las conversaciones en el bar La Chumbera, los fríos datos. Y no hay ninguno más ilustrativo que el que aportan las casas de apuestas. Según Bwin, Contador es el tercer favorito para vestir el amarillo en los Campos Elíseos de París. Cada euro invertido en el de Pinto se paga a 6,50, lo que es un suculento botín si se compara con los tipos de interés que ofrecen los depósitos bancarios tras las barrabasadas acometidas durante los últimos ocho años por los Bancos Centrales. Así que ya sabes, si aún ves factible la posibilidad de un corralito, tu dinero estará más seguro si lo inviertes en las opciones del ciclista del Tinkoff.

Claro que para la gran mayoría, Froome y Quintana tienen más opciones de hacerse con el triunfo en la Grande Boucle. Su victoria se paga a 2,30 y 2,90 euros por cada uno invertido, respectivamente. Es decir, casi se paga menos de la mitad que por un triunfo de Contador. Porte, Pinot y Aru son los siguientes en la lista con 19 a 1, mientras que el top ten de favoritos lo completan Nibali (26 a 1), Van Garderen (34 a 1), Bardet (51 a 1) y, ojo al dato, Mikel Landa (67 a 1).  “El objetivo no es hacer la general a priori, pero no descarto no aguantar la primera semana y no perder tiempo, aunque sin comerme la cabeza. Yo voy al Tour a ayudar y a aprender”. Imagino que Chris Froome y David Braislford esperarán que el alavés, que tuvo que retirarse del Giro por problemas estomacales, tarde al menos un año en aprender cómo ganar una carrera de tres semanas. Además, se rumorea que Sky ha invertido en una tecnología que fija el pinganillo a la oreja y genera descargas eléctricas cuando intentas quitártelo en carrera.

"A ver... sí, aquí puedo sacar los cuatro dedos"

“A ver… sí, aquí puedo sacar los cuatro dedos”

Si se miran las estadísticas, la temporada de Contador ha tenido luces y sombras. Y lo cierto es que como suele suceder con los datos -me echo a temblar cada vez que en una reunión se saca una ppt con gráficos para explicar un acontecimiento- los puedes usar a tu gusto. Es decir, que los resultados obtenidos por el Gaseosas este año sirven tanto para decir que es un favorito a la altura de Biohazard y del pequeño jockey colombiano, como para explicar que no tiene nada que hacer ante estos dos devoradores de carreras. Los primeros dirán que Contador, que no hay que olvidar que es el segundo mejor corredor del año según la UCI World Tour tras Peter Sagan, ha peleado por la victoria en todas las carreras de una semana de la máxima categoría: segundo en Niza (le ganó Thomas por cuatro segundos tras el tiempo precioso que perdió en una etapa irrelevante), segundo en la Volta tras Quintana (7 segundos), ganador en Itzulia y quinto en Dauphine a solo 35 segundos del enfermo de Bilharzia. Buen cartel, ¿no?

Para los que no confían en las posibilidades de este hijo de emigrantes extremeños, no. Y la principal razón que esgrimen es que Contador no se ha ido ni de su sombra en ninguna de las etapas de montaña disputadas. Vamos, que fue más gaseosas que nunca. En Niza, atacó a tropecientos de meta en esa maravillosa última etapa. Y ni con esas pudo batir a Thomas -ayudado magistralmente por Henao-, que no olvidemos que es un rodador reconvertido y gregario de Froome. En la Volta batió a Quintana en La Molina (la etapa fue para Guaperas Martin por un suspiro), pero no pudo aguantar su rueda en la etapa reina de Port Aine (perdió 15 segundos con el colombiano, recién venido de su querida tierra natal). En País Vasco solo pudo imponerse en la crono del último día, por lo que fraguó su éxito de la misma forma que el año pasado ganó el Giro. No puedo con mis rivales en una etapa en línea de montaña, pero sigo siendo mejor contrarrelojista que ellos. Si bien es cierto que su éxito lo cimentó en la etapa de Arrate, en la que sacó cerca de medio minuto a Quintana. Y en Dauphine, un poco más de lo mismo. Superioridad contra el reloj. Inferioridad en la montaña ante los que serán sus rivales en el Tour pese a que para alegría del espectador volvió a sacar esa raza que le caracteriza. Raza, eso sí, carente cada vez más de dióxido de carbono.

Espichaísimo

Espichaísimo

Mi opinión es que Contador no es el mismo desde que volvió de su sanción por dopaje. Antes, parecía imposible que perdiese una carrera de tres semanas. Ahora no tiene esa explosividad cuando la carretera se empina. Eso creo que no se puede debatir ni de borrachera. Pero tengo que reconocer que en el pasado Dauphine vi algo en él que me recordó al ciclista de 2014. Me dio la impresión de que estaba muy delgado, mucho más que en 2015. Y ya se sabe que para ganar el Tour de Francia hay que estarlo. Ese año, Contador estaba imparable. Solo un exceso de confianza le impidió llevarse Dauphine, mientras que en Tirreno arrasó a Quintana en un ataque bestial camino de Guardiagrele. Sobre la caída en el Tour a 75 kms/h y fractura de la meseta tibial, poco hay que decir. Yo creo que ese Contador se parece al actual. Y, en mi modesto parecer, el hecho de que haya hecho quinto en el pasado Dauphine no es ni mucho menos representativo sobre sus opciones de llevarse el que sería su tercer Tour de Francia.

No digo nada que no se sepa si afirmo que es mejor llegar un poco corto de forma a la primera semana de una carrera que llegar sobrado y pasarlas canutas en la tercera. Y es que menuda tercera semana tiene la edición que comienza este sábado en la Normandía francesa. La etapa 15, con la subida al Grand Colombier, la 17, con los brutales pasos de Forclaz y Finhaut-Emosson, la cronoescalada de la etapa 18, el final en alto de la 19 en Saint Gervais Mont Blanc y la mítica llegada a Morzine el día siguiente tras sortear Ramaz y Joux Plane pasarán una dolorosa factura a aquellos que se pasen de vueltas el resto en los Pirineos. Y todos sabemos a quién le gusta sentenciar a las primeras de cambio y quien guarda el resuello para los últimos días.

“Una cosa está clara. Estoy más fresco de lo que estaba en la preparación del Tour […] creo que estaba más al límite el año pasado”, comenta Contador en una interesante entrevista a Cyclingnews. “Las cinco últimas etapas son muy duras y todo puede cambiar […] las etapas clave son los Alpes”. El año pasado, Nairo Quintana estuvo relativamente cerca de quitarle el amarillo a Froome en la corta etapa con final en Alpe Dhuez. Pero eso fue el año pasado. Sería sorprendente que Sky repitiese la misma estrategia que en 2013 y 2015, cuando sentenció la carrera en el primer final en alto. Principalmente, porque éste no llega hasta la novena etapa (Andorra), y antes los ciclistas ya habrán transitado por dos etapas de montaña en Pirineos: la séptima, en la que se sube Aspin antes de lanzarse en el descenso a Lac de Payolle, y la octava, la etapa reina de este Tour, con Tourmalet (lejísimos de meta), Val Louron y Peyresourde.

Y todo gracias a los batidos de raíces

Y todo gracias a los batidos de raíces

Federico Bahamontes, el Águila de Toledo, ha predicho que en lo más alto del podio de París veremos una cara distinta a la de Froome. Pero para ello, será necesaria una carrera “caótica, con muchos ataques”. Este ex ciclista de 87 años, primer ganador español de un ronda gala, considera que si los ciclistas “van demasiado felices rodando unos al lado de otros viéndose las caras sin atacar, como han hecho en el pasado muchas veces, será una oportunidad real perdida para aquel que quiera ser el vencedor final del Tour”. Vamos, que o se dan cera desde el primer momento, o el Sky pondrá su trenecito y todos en fila hasta el final de puerto. Sobre Contador, Bahamontes considera que sus opciones crecen si hace mucho calor. “Siempre lo ha hecho bien en ese tipo de condiciones”.

Otro gran campeón/a de las dos ruedas tiene una visión opuesta en ese sentido. Robert Millar (o Phillipa Yorke, como prefieran) prevé que una peor climatología perjudicaría a Froome. El secreto está en la grasa, invisible en el espichado cuerpo del keniata. “El buscar el peso mínimo corporal tiene consecuencias, menor resistencia a las malas condiciones y un menor número de reservas […] más mal tiempo en el Tour será preocupante para ellos, teniendo en cuenta a lo que se han enfrentado hasta el momento”. Entiendo que Millar se refiere, por ejemplo, al Tour de Suiza de Thomas o a la Romandia de Froome. A esto yo sumaría que la pericia de éste último con la bicicleta deja un poco que desear, por lo que un piso mojado en determinadas etapas podría beneficiar a sus rivales, sobre todo al Squalo. Además, Robert Millar cree que el recorrido se ajusta a las cualidades de Contador más que en otras ediciones, “pero sabe que Movistar y Astana tiene mejores escaladores que Sky, por lo que tendrá que correr de forma inteligente”.

Y si todos estos argumentos con datos y declaraciones de leyendas del ciclismo no bastan, nos vamos de bares con el poco socialdemócrata Oleg Tinkoff para que nos diga que sí, que Sky tiene un equipazo, todo lo que tú quieras, pero que les van a “patear el culo”.

LOS FAVORITOS DE LAS APUESTAS

FROOME: pese a su decepcionante inicio de año en pruebas World Tour (octavo en Catalunya, perdidísimo en Romandia pese a ganar la etapa reina), el británico ha despejado dudas con su victoria en Dauphine más una etapa. De momento, siempre que Froome gana la carrera gala de una semana, hace lo propio en el Tour. Se supone que llega descansado, con menos de 4.000 kilómetros este año, y con un equipazo para todos los terrenos. Landa -ojo a Landa-, Thomas, Poels (menudo año el del holandés), Henao y Nieve forman una escuadra temible para las montañas solo al alcance del presupuesto del equipo de Murdoch. Para lo demás, Kiryienka.

Ja..., Jajaja! JAJAJAJAJAJA! Ehtooo, la mente no la lees, ¿verdad?

Ja,… Jajaja! JAJAJAJAJAJA! Ehte, la mente no la leeh, ¿verdá?

QUINTANA: todo el mundo dice que este año es el único líder del equipo. Pero no me creo que Valverde se vaya a sacrificar más de lo necesario por el colombiano. En todo caso, Nairo lleva un año para enmarcar, con triunfos en Catalunya, Romandia, Ruta del Sur y tercer puesto en San Luis y País Vasco. Impresionante. Los Frailes han elegido a los Izagirre (Ion está este año por delante de Valverde en la clasificación World Tour), el pequeño de los Herrada, Winner y Dani moreno para acompañar a Quintana en la montaña, mientras que Oliveira y Erviti serán sus escuderos en la siempre complicada primera semana de Tour, donde los favoritos tienen poco que ganar y mucho que perder. Tanto Movistar como Sky tienen mucho mejor equipo que Contador, que tendrá como compañeros de fatigas en las montañas a Kiserlovsky, Majka y Kreuziger.

ARU + NIBALI: creo que son junto a Quintana, Contador y Froome los únicos aspirantes a vestir el amarillo en París. Los pupilos de Vinokourov solo han faltado a tres de los diez últimos podios de grandes vueltas, con victorias en Giro (Nibali, 2013 y 2016), Tour (Nibali, 2014) y Vuelta (Aru, 2015). A medida que lo escribo me doy cuenta de que los números del equipo kazajo son estratosféricos. El líder, supuestamente, es Aru, cuyo desempeño de este año se resume en una espectacular victoria de etapa en Dauphine. Nada de lo que preocuparse: Nibali llegó bajo de forma al Giro y acabó vistiendo la maglia rosa en Turín en una de las carreras más bonitas que se recuerde. Junto a ellos, el infatigable Kangert, el rodador Lutsenko, Rosa, Tiralongo, Luisle, Grivko y Fuglsang. El mejor equipo del Tour.

Y si ves que no ganas el Tour, pues ya sabes a qué dedicarte

Y si ves que no ganas el Tour, pues ya sabes a qué dedicarte

PORTE + VAN GARDEREN: primer año de Porte en BMC, primer año que comparte liderato en una carrera de tres semanas con un compañero, en este caso Quieroynopuedo Van Garderen. El australiano ha completado una temporada más que decente, siempre con los mejores en pruebas de una semana aunque con un solo triunfo, la etapa de Willunga Hill en Down Under. Además, a Teletransporte siempre le han venido grandes las carreras de tres semanas, cuando es un auténtico especialista en las de una. El americano, por su parte, ganó la etapa reina del Tour de Suiza, sexto de la general, quinto en Catalunya y segundo en la Ruta del Sol. Si alguno de los dos hace podio será una gran sorpresa.

PINOT + BARDET: no están en el mismo equipo, pero son franceses. El primero ha dado un salto de calidad inimaginable en la lucha contra el crono, y mantiene a su vez su poderío en montaña, lo que le convierte a sus 26 años en un rival temible. Más maduro, este año ha ganado una etapa en Dauphine, la crono de Romandia y segundo de la general, cuarto en País Vasco, Criterium Internacional más dos etapas (una de ellas contra el crono) y quinto en Tirreno. Romain Bardet, por su parte, ha movido sus huesos hasta el segundo puesto de la general final en Dauphine (y no la ganó de milagro), sexto en Catalunya y noveno en Niza. Si se le da bien, podrá aspirar a un top 5 en la general y a cosechar algún otro premio como una etapa o el maillot de lunares rojos.

GUAPERAS MARTIN: y aquí acaba la lista, en la que no creo que tenga mucho sentido incluir a otros como Llorito, Kelderman, Rolland, chuparruedas Mollema, Barguil, Dumoulin, Zakarin o Yates. Sin embargo, el irlandés parece haber dado un salto de calidad en su nuevo equipo, el Etixx. Dice que está dos kilos más fino que en Cannondale, y que este año ha dirigido su entrenamiento más a las grandes vueltas que a las clásicas de un día. Y, todo sea dicho, parece que es cierto. El simpático irlandés ha sido tercero en la general de Dauphine y Catalunya (más una etapa), y en todas y cada una de las etapas de montaña ha estado muy cerca de los mejores. Además, es uno de mis corredores preferidos y le deseo toda la suerte del mundo para el Tour.

  • Etapa 1. Mont-Saint-Michel / Utah Beach Sainte-Marie-du-Mont 188 km
  • Etapa 2. Saint-Lô / Cherbourg-en-Cotentin 183 km
  • Etapa 3. Granville / Angers 223.5 km
  • Etapa 4. Saumur / Limoges 237.5 km
  • Etapa 5. Limoges / Le Lioran 216 km
  • Etapa 6. Arpajon-sur-Cère / Montauban 190.5 km
  • Etapa 7. L'Isle-Jourdain / Lac de Payolle 162.5 km
  • Etapa 8. Pau / Bagnères-de-Luchon 184 km
  • Etapa 9. Vielha Val d'Aran / Andorre Arcalis 184.5 km
  • Etapa 10. Escaldes-Engordany / Revel 197 km
  • Etapa 11. Carcassonne / Montpellier 162.5 km
  • Etapa 12. Montpellier / Mont Ventoux 184 km
  • Etapa 13. Bourg-Saint-Andéol / La Caverne du Pont-d'Arc 37.5 km
  • Etapa 14. Montélimar / Villars-les-Dombes Parc des Oiseaux 208.5 km
  • Etapa 15. Bourg-en-Bresse / Culoz 160 km
  • Etapa 16. Moirans-en-Montagne / Berne 209 km
  • Etapa 17. Berne / Finhaut-Emosson 184.5 km
  • Etapa 18. Sallanches / Megève 17 km
  • Etapa 19. Albertville / Saint-Gervais Mont Blanc 146 km
  • Etapa 20. Megève / Morzine 146.5 km
  • Etapa 21. Chantilly / Paris Champs-Élysées 113 km

You Might Also Like

3 Comments

  • Reply Poli 30 junio, 2016 at 23:03

    Muy buen análisis. Estoy de acuerdo contigo en todo, menos en que te hayas olvidado de Tom Doumolin y Alphaville. No creo que vayan a ganar, pero sí que creo que van a tener mucho protagonismo en la general , sobre todo en las primeras etapas. Aunque no me extrañaría que rm tour se les hiciera largo

    • Reply Lemond Forever 1 julio, 2016 at 07:01

      En el Tour no hay cabida para los espontáneos. En mi opinión solo Froomey y Nairo tienen alguna opción. El resto, a pelearse por los restos.

  • Reply Irun Connection 1 julio, 2016 at 08:39

    Si el año pasado no tenía ninguna opción tras haberse machacado en el Giro, yo creo que Contador sí es un serio aspirante para esta edición. Está en forma. Como comenta Berts, no se puede hacer posiciones de honor en todo lo que corres si no estás en forma. Después, la carrera dirá, pero Contador es tan favorito como el que más. Tiene hambre, y encima es el más listo en carrera. Todo el mundo ve a Froome imbatible. Mi opinión es que queda eliminado en la primera semana y que Landis asume galones. Jojojo.

  • Deja un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Powered by themekiller.com anime4online.com animextoon.com apk4phone.com tengag.com moviekillers.com