Cronica

La gaseosa se quedó sin gas

14 marzo, 2016

Hay tantos elementos que rodean al ciclismo, tantas filias y tantas fobias que van más allá de lo estrictamente deportivo, que resulta complicado analizar una carrera sin dejarte llevar por la subjetividad. Pero si se hace caso a lo más primario de cada uno de nosotros, o bien nos ponemos en la piel del extraterrestre Gurb del gran Eduardo Mendoza, la única conclusión que se puede extraer es que el domingo vimos en Niza una etapa para el recuerdo. Un carrerón que justifica la pasión por este deporte y que sería capaz de emocionar hasta al director financiero del Banco Santander. De poco importa que la gaseosa se quedase al final sin gas.

Si la agitas se vuelve efervescente

Si la agitas se vuelve efervescente

Nunca me ha gustado la épica, ese adjetivo que acostumbra ir adosado al ciclismo y a sus historias, incluidas las noticias de prensa. “La épica no recompensa a Contador en la París-Niza”, titula La Vanguardia. “Contador, épico, se queda sin premio”, hace lo propio El Mundo. Principalmente porque no me suelo creer las historias de hazañas de unos héroes -individuales o colectivos- cuyo fin principal tiene más que ver con el adocenamiento de las masas a través de la creación de mitos que cualquier otra cosa. Que sí, que tampoco hay que ponerse tan radicales. Nadie usa el ciclismo para controlar a la plebe, y los periodistas usaron el adjetivo como una muletilla, pero creo que para definir lo que se vivió el domingo en la París Niza hay otro calificativo más certero: emocionante.

La persecución de Geraint Thomas al Gaseosas de Pinto lo fue, tanto como para provocar que grites y te acerques al televisor dando un salto mientras el resto del bar te mira de reojo sin entender muy bien qué pasa. Desde que Contador enganchó con sus gregarios Kiserlovski y Trofimov, escapados al principio de la jornada como parte del plan para asaltar el maillot amarillo que vestía Thomas, la etapa se convirtió en un duelo Tinkoff-Sky en el que el equipo ruso jugaba el papel de correcaminos y el británico el del Coyote. Con la diferencia de que al final el cánido le echo el guante al pájaro.

Contador, al que la nieve le privó de su mejor opción para desbancar al rodador-escalador-clasicómano-hombre de grandes vueltas Thomas, llegó a la última etapa con 15 segundos de desventaja. El problema es que no había ni dureza ni kilómetros suficientes (134) para dejarlo todo para el último puerto de la jornada, el Col d´Èze (7,7 kilómetros al 5,7%, algo así como la segunda mitad de Cotos). Además, desde la cima hasta meta restaban otros 16 kilómetros, por lo que Contador optó por la única vía posible para deleite del espectador y atacó en la base del Peille (6,5 kilómetros al 6,9%) cuando aún restaban unos 55 kilómetros hasta la meta en Niza.

Chucuchucuchucu, pipi

Chucuchucuchucu, ¡pipi!

Pese a que llegó a tener una ventaja de un minuto respecto al grupo de los favoritos, Thomas quemó a tres de sus cuatro gregarios para en una persecución frenética alcanzar a Contador en la base del Col d´Èze. Un par de apuntes. El primero es que el descenso era fácil, sin curvas y con buen piso, lo que beneficiaba al equipo que más y mejor entrena del mundo. El segundo es que el Gaseosas solo tuvo un gregario pese a viajar con dos. Kiserlovski se vació por completo en pos de su líder, mientras que no se vio dar ni un solo relevo al Ninja Trofimov, ese que no está y de repente te hace décimo en la general del Giro. Tres Sky contra un Tinkoff.

Majka tomó el relevo y aceleró el ritmo del grupo en el inicio del Col d´Èze para que Contador remachase apretando los dientes. Lo intentó ¡cuatro veces! -si lo del Gaseosas es por algo-, y a la quinta consiguió dejar atrás a un Thomas al que ya le pesaban las piernas. El de Sky no era capaz ni de seguir la rueda a su compañero Sergio Henao. La táctica había desgastado al maillot amarillo y todo se ponía de cara para el de Pinto, al que solo podía seguir Richie Porte. El australiano tenía opciones de ganar la carrera si conquistaba el triunfo de etapa y arañaba algún segundo en meta, por lo que ambos estaban obligados a colaborar. Poco después de coronar, la diferencia era de 30 segundos y Contador tenía muy cerca su tercera París Niza. A ellos se unió el belga Tim Wellens, último reducto de la escapada del día y que sumaba dos piernas para los relevos de cara a los 15 kilómetros de descenso que conducían hasta Niza.

Sinceramente, nunca me hubiera esperado que un Thomas fundido tuviese las energías suficientes para defender la que es su primera carrera World Tour, la victoria más importante de su trayectoria. La persecución con destino Niza fue similar a la primera aunque menos organizada por parte del grupo de Contador, con una diferencia menguante que obligaba al uso continuo de la aritmética. Y aquí entran en juego las suspicacias. Me quedo con las declaraciones de Sean Yates, director deportivo de Tinkoff, el mismo que fue expulsado del Tour de Francia el año pasado por lanzar un bidón a un cámara. “No es envidia, es la verdad. Las motos fueron una desgracia otra vez, arruinaron la carrera”. El británico se refería a que las cámaras de TV ayudaron a Sky a recortar la diferencia. “Es mi opinión. Si las motos no hubieran ayudado a “remolcar”, Alberto podría haber ganado la carrera. Estábamos gritando a los comisarios de la UCI para que hiciesen algo, no había manera de que ellos (Sky) la pudieran echar abajo”.

"a ti también te invito a una birra, pero con casera"

“a ti también te invito a una birra, pero con casera”

Es complicado opinar al respecto, y más sobre un Yates que la tiene tomada con los chicos de la moto. Pero más fácil es tener un juicio sobre la actitud de Gallopin ayudando a Thomas y Henao en los relevos mientras descendían el Col d´Èze. El francés tenía en el grupo delantero a un compañero de equipo a todas luces más rápido que Contador y Porte, pero puso en riesgo la etapa por a saber qué razones que a mí al menos se me escapan. “Me ayudó mucho tener a Sergio al final, y también le debo a Tony Gallopin unas cuantas cervezas”. Esto me recuerda a una memorable actuación el año pasado de Igor Antón, que le hizo a Contador parte de la subida al Mortirolo y solo paró cuando llegaron a la vera de su compañero de equipo Andrey Amador, jefe de filas de Antón en Los Frailes.

Se desvanecían así por las calles de Niza las esperanzas de Contador de enfundarse el amarillo, la que hubiese sido su primera victoria de relieve desde el Giro de 2015. Por cuatro segundos, los mismos que separan las bonificaciones del primero (10 segundos) del segundo (6). Wellens no tuvo piedad y sacó a relucir su esprint para ganar la etapa y dejar claro que es uno de los aspirantes a triunfar este año en las Ardenas. Thomas bate por segunda vez este año al de Pinto tras hacerlo en Algarve, donde también atacó el último día, aunque, al igual que en Niza, se quedó corto de fuerza. Y digo yo. Si Contador no es capaz de ganar a un doméstico de Froome, ¿de verdad es serio aspirante al primer cajón de París? La Volta, a la que van todos, servirá para despejar dudas.

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6 Comments

  • Reply carlos 15 marzo, 2016 at 09:56

    Contador ganó despues del Giro tanto la etapa reina como la general de la Ruta del Sur. Al chiquitin Quintana

    • Reply berts 15 marzo, 2016 at 10:17

      Tienes toda la razón. Gracias por comentar. Un saludo!

  • Reply IRÚN CONNECTION 15 marzo, 2016 at 19:26

    El Container será un poco tonto, cada vez que habla sube el precio de la carne de vacuno, pero verlo montar sobre la bici es una gozada. Lo vamos a echar mucho de menos, tanto sus detractores como los admiradores (bueno, realmente habrá que ver cuándo se retira, porque parece que seguirá más tiempo si consigue dinero para el nuevo equipo). Es el único ciclista mediático, universal con todas sus letras. Ninguno despierta tanto interés de los medios, y eso solo se consigue cuando eres el mejor.

  • Reply La Volta del retiro de Nairo y Froome – Fórmula Matxín 20 marzo, 2016 at 13:48

    […] suceder a Riche TeletransPorte en la general final de la Volta. En una etapa para el recuerdo, el Gaseosas atacó en la base del penúltimo puerto a 55 kilómetros de la meta de Niza, aunque tras dos frenéticas persecuciones el clasicómano-rodador-escalador-hombre de grandes […]

  • Reply Dolomítico – Fórmula Matxín 21 mayo, 2016 at 19:29

    […] gozado como llevaba sin hacerlo desde la última etapa de la París Niza de este año, esa en la que el Gaseosas estuvo a punto de robar a Thomas el amarillo con un ataque a mil de […]

  • Reply ¿Puede Contador ganar el Tour de Francia? 30 junio, 2016 at 22:00

    […] más gaseosas que nunca. En Niza, atacó a tropecientos de meta en esa maravillosa última etapa. Y ni con esas pudo batir a Thomas -ayudado magistralmente por Henao-, que no olvidemos que es un rodador reconvertido y gregario de […]

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