Reportaje

Lo Squalo caccia sempre nell’oceano

6 mayo, 2016

No sé qué es lo que pasa, pero últimamente llegan los posts del blog con más retraso que el que escribe al trabajo. Lo que debiera ser la crónica de la victoria de Tom Dumoulin en su casa en el prólogo del Giro es, como verán a continuación, la previa de la carrera que ayer noche empecé a componer y no acabé porque por mi bien quiero evitar que lo que cuento más arriba se convierta en un círculo vicioso. El que ha escrito sabe que se puede contar lo mismo usando una percha diferente y, para la previa del Giro, pensé en usar la del sputnik, esa figura que año tras año se repite en la ronda italiana. Pero al final me incliné por tirar del Squalo, el favorito con más dudas debido a su paupérrimo inicio de temporada. O de pretemporada, porque eso, su escaso bagaje en 2016, a lo que se une a su altísima eficacia en carreras de tres semanas, le convierten en el gran aspirante a llegar vestido de rosa a Turín.

Con agua va incluso mejor

Con agua va incluso mejor

La pretemporada de Vincenzo ha sido mediocre. Así ha sido casi siempre desde que el Tiburón de Messina es abonado al podio de una carrera de tres semanas. Además, esta vez peleará por la maglia de líder con rivales que, siendo muy buenos, distan de ser los mejores. No está Nairo Quintana, ganador en Romandía y Catalunya y que ha completado una primavera que le sitúan como principal candidato a llevarse el Tour de Francia. Ni Biohazard, el mejor vueltómano del momento junto al colombiano. Ni el Gaseosas, que preparará Tour y JJOO a cambio de perder la opción de revalidar el título en Italia. Ni Pinot, que con su mejora sustancial en las cronos se presenta -por enésima vez- como la gran esperanza gala y uno de los rivales a batir en el Tour.

En cambio, sí está Valverde, único de los de partida que tiene una carrera de tres semanas y que ha demostrado un gran estado de forma tras una temporada atípica en la que cambió carreras de una semana por Teide y pachangas como la Vuelta a Castilla a León. También Mikel Landis, que el año pasado voló cual cometa ruso y que ha vuelto a calcar el inicio de año: me pongo malo, hago la espantada en Valencia y Andalucía, gano una etapa en Itzulia sin apenas haber corrido y venzo en el Giro del Trentino -el año pasado fue segundo- a cuatro medianías. El otro que sobresale es Ilnur Zascandil, el único capaz de plantar cara a Quintana en la etapa en la que el colombiano ganó Romandía. Y el Fary Urán, que atesora dos podios. Además de Dumoulin, al que es una gozada ver encima de la cabra pero al que casi seguro se le harán muy largos los puertos de la última semana. En todo caso, ninguno en mi modesta opinión con el caché suficiente para plantar cara al Squalo en un Giro plagado de cronos y con casi toda la dureza concentrada en la segunda mitad del recorrido.

El más hábil en las piedras

El más hábil en las piedras

Las dudas en torno al rendimiento de Nibali son recurrentes, lo que pasa es que la memoria es traicionera y es complicado acordarse. Pero desde que el campeón italiano se incorporó a la élite del ciclismo, allá por 2010, raro ha sido el año que haya desplegado su mejor rendimiento antes de una gran vuelta. Lo habitual es que vaya de menos a más, a la vieja usanza, quizá con no tanta profusión como en el último Tour, en el que se dejó minutadas en las primeras etapas para, al final, acabar cuarto de la general por delante de Contador y ganar de forma brillante en La Toussuire. Pero sí como en 2014, en el que pisó suelo parisino vestido de amarillo tras arrasar a sus rivales -se le empezó a conocer en esas fechas como el Squalo de Texas– tras una Dauphiné en la que se dedicó a hacer series. Pese a ello, hizo séptimo en la general y nos dejó una etapa para el recuerdo con aquella fuga junto a Ruin Costa, Valverde y Tony Martin.

Los datos nos dicen que Nibali ganó el Tour de San Luis (este año Omán, pero estas carreras no cuentan) y terminó octavo en Tirreno antes de alcanzar su primer podio en una gran ronda de tres semanas, el Giro de 2010 (victoria para Basso y podio para el sputnik David Arroyo). Pocos meses después, conquistaría la Vuelta de España ante Mosquera y Velits (madre, qué podio), esta vez tras haber sido tercero en la Vuelta a Burgos y primero en el Tour de Eslovenia. Al año siguiente, el Squalo hizo segundo en el Giro tras la descalificación de Clembutador. Antes, sus mejores resultados fueron un quinto puesto en Tirreno y un octavo en la Lieja. Por tanto, y al igual que en en el Giro de 2010, una carta de presentación mediocre para un corredor que si algo sabe hacer bien es disputar grandes vueltas por etapas.

En 2012 completó su trío de podios con el tercer lugar del cajón en el Tour de Francia tras Brandy Wiggins y Biohazard. El italiano solo perdió en París 6:19 minutos con el entrañable Sir británico. En la previa del Tour, hizo una muy discreta Dauphiné (puesto 28 de la general) en la que cuatro Sky -no está de más recordarlo- hicieron top ten. Bajo mi punto de vista, 2013 es la excepción que confirma la regla de que Nibali centra su preparación para abordar la tercera semana de la competición con plenas garantías. Esa temporada dio una lección en una pluviosa Tirreno, batió a sus rivales en el Trentino y arrasó en el Giro de Italia con tres victorias de etapa y casi cinco minutos menos que el segundo en la general, Rigoberto Urán.

¿Nevará este año en el Agnello o en la Bonette?

¿Nevará este año en el Agnello o en la Bonette?

El Squalo acumula, por tanto, la friolera de siete podios en grandes vueltas, lo que le otorga una efectividad del 70% respecto a sus participaciones si se toma como referencia ese 2010 en el que su nombre ya comenzó a formar parte de la terna de favoritos. Solo dejó de subirse al cajón el año pasado en el Tour, en la Vuelta de 2011 y en la prueba española del año pasado, donde su brazo se quedó enganchado quién sabe cómo a la puerta del coche del Astana. Y de esos siete podios, tres primeros puestos, un 43%, a lo que se unen victorias de etapa en cinco de las diez. Solo Contador, Froome, Quintana y Aru están a su altura, y como ya se dijo, ninguno de ellos corre el Giro.

“Para mí, será la primera carrera tras Tirreno-Adriatico y el entrenamiento en España, así que buscaremos coger la forma y el ritmo de carrera”, dijo Nibali antes de empezar la disputa del Trentino que se llevó Landa. “Sabemos que hemos estado muchas semanas sin competir, así que veremos cómo de lejos estamos de nuestros principales oponentes. Será un test para el Giro de Italia, el objetivo por el que trabajamos”. El Tiburón acabó el 21 de la general a siete minutos del vitoriano, en tanto que su compañero de equipo Tanel Kangert -que el año pasado ya demostró sentirse muy cómodo con la Fórmula Astaná- se quedó a las puertas de ganar la general y se llevó dos etapas. “¿Nibali? No, no estamos preocupados, su objetivo es el Giro y trabaja para ello. Nadie del equipo nos dijo que lo esperáramos, sabemos que su condición mejora y que no está al 100%”, dijo el estonio tras una etapa. Hoy, el que junto a Fuglsang se presenta como su principal doméstico para la carrera ha sido el 21 en el prólogo de Holanda.

Que se sepa, ninguno de los dos acompañó a Nibali al Teide, donde ha estado en dos tandas este año (del 1 al 12 de febrero y del 1 al 15 de abril) junto a Eros Capecchi, Valerio Agnoli, Michele Scarponi y Davide Malacarne, todos ellos parte de su guardia pretoriana para el Giro de Italia. Allí habrán fortalecido de glóbulos rojos su sangre de cara a una carrera que se comenzará a mover en serio en la sexta etapa -primer final en alto- pero que no definirá la fisionomía del cajón hasta la 14, en la que se acumularán más de 5.000 metros de desnivel a una altitud que superará los 2.000 metros durante gran parte del kilometraje. Ese día es el que Valverde, otro que como ya se ha mencionado más arriba también ha pasado una temporadilla en las faldas del Teide, ha marcado con rojo en el calendario como clave para despejar el grano de la paja en la lucha por la general.

Así, de las 21 etapas que componen la edición 99 del Giro, habrá que estar muy pendientes-lo digo por si tenéis previsto resfriaros y no ir a trabajar- a la etapa 6 (12 de mayo, jueves), la 8 (14 de mayo, sábado), la 9 (15 de mayo, domingo), la 10 (17 de mayo, martes), la 13 (20 de mayo, viernes), la 14 (21 de mayo, sábado), la 15 (22 de mayo, domingo), la 16 (24 de mayo, martes), la 19 (27 de mayo, viernes) y la 20 (28 de mayo, sábado). Por tanto, 10 etapas para no perderse de las que dos son contrarreloj (9 y 15) y el resto de montaña. Lo bueno es que solo tres son entre semana, si partimos de la premisa de que el viernes tienes la suerte de salir pronto del tajo. Y si no, le dices a tu médico de cabecera que te haga un TUE como el que tiene Froome y lo presentas a RR HH, pero si vas a hacerlo ándate avispado y cumple todos y cada uno de los requisitos administrativos para que no te pase lo de a uno de los gemelos Yates.

  • Todas las etapas (fuente: inrng.com/2016/05/giro-2016-guide)
  • Etapa 6 – Jueves 12 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 8 – Sábado 14 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 9 – Domingo 15 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 10 – Martes 17 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 13 – Viernes 20 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 14 – Sábado 21 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 15 – Domingo 22 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 16 – Martes 24 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 19 – Viernes 27 May (fuente: inrng.com)
  • Etapa 20 – Sábado 28 May (fuente: inrng.com)

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5 Comments

  • Reply Alfiegm 6 mayo, 2016 at 20:18

    Landa-Dumoulin-Zaskandil.El squalo que se quede a chapotear en las cálidas aguas del estrecho de Messina que le pilla cerca de casita.
    Por cierto Berto, algo tendrás que poner de la gran remontada(no la del Madrid al Wolfsburgo)
    Ag2r 1 – Bananito 2 (por lo menos)

    • Reply berts 6 mayo, 2016 at 21:46

      Jajajaja, el tiburón se va a merendar al que se ponga por delante. Sobre el bananal,a ver si gana alguna carrera de verdad, que en Castilla y León y Asturias ganamos hasta nosotros si primero pasamos por una farmacia

  • Reply ¡Verdomme! – Fórmula Matxín 27 mayo, 2016 at 19:23

    […] una carrera que ahora lidera Esteban Chaves pero que se le ha puesto muy de cara a Vincenzo Nibali, el ciclista que por sus galones estaba llamado a ganar la general y que con una sola etapa en la que ha sido el mejor ha solapado un rendimiento paupérrimo durante […]

  • Reply Silencio, cámara, ¡acción! Así se rodó el Giro de Italia 30 mayo, 2016 at 22:03

    […] favorito en una prueba de este calibre participe quien participe. Con esta carta de presentación, un dominio aplastante de Nibali no hubiese sorprendido a nadie, ya que además contaba con el mejor equipo. Pero la realidad ha sido bien distinta para fortuna […]

  • Reply ¿Puede Contador ganar el Tour de Francia? 30 junio, 2016 at 22:27

    […] este año se resume en una espectacular victoria de etapa en Dauphine. Nada de lo que preocuparse: Nibali llegó bajo de forma al Giro y acabó vistiendo la maglia rosa en Turín en una de las carreras más bonitas que se […]

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