Reportaje

Respira Peter Sagan, que la maldición del arcoíris no es para tanto

25 diciembre, 2015

sagan-la-maldicion-del-arcoiris
Más de un aficionado al ciclismo debió tocar madera cuando el 27 de septiembre de 2015 Peter Sagan cruzó el primero la meta de Richmond. Tras dar una exhibición en la bajada que conducía al último repecho del circuito del Mundial, el eslovaco se hizo con el maillot arcoíris, particular Santo Grial de este deporte. El arcoíris es el laurel más codiciado, pero a la vez el más temido por la supuesta maldición que encierra a quien se lo enfunda. ¿Debe temer algo Sagan, que la temporada pasada amasó la extraordinaria suma de 18 segundos puestos? Los datos dicen que un poco, pero el arcoíris no es tan fiero como lo pintan. Y si no que le digan a Boonen o Freire.

– “¿Que sea Peter Sagan campeón? No señor. ¡Qué sea subcampeón!

– ¿Por qué?, ¡porque mola más!”

– “Vamos a verlo, mira, ¿tú qué eres?

– “Bah, yo soy campeón…” ¿Y tú qué eres?

– “¡YO SOY SUBCAMPEÓN!”

No sabemos si Peter Sagan es seguidor de los sempiternos Faemino y Cansado, pero lo suyo el año pasado tuvo su tono cómico. “Sagan y la maldición del segundo puesto”, “Peter Sagan, el segundón del Tour”, “Sagan, segundo por enésima vez”. Y así un largo etcétera de titulares publicados con más intensidad durante la disputa del Tour de Francia. Apostar por esta posición para el simpático corredor eslovaco era incluso más fiable que jugarse el dinero a un cuarto puesto de José Joaquín Rojas. El flamante fichaje del magnate Oleg Tinkov estaba lejos de rentabilizar como se esperaba los cinco millones de dólares que cobra en la escuadra rusa. Tanto que pese a que la temporada estaba siendo más que aceptable -solo tiene 25 años-, Sagan comenzó a ser la mofa de la prensa. Más cuando en la ronda gala acumuló ¡siete! segundos puestos en etapas en línea que ensombrecían la consecución de su cuarto año maillot verde de la regularidad consecutivo.

Sagan y su particular prima de riesgo

Sagan y su particular prima de riesgo. En rojo, los segundos puestos

Por todo ello, nadie merecía más que Sagan ganar el Mundial de Richmond. Porque además de poner el broche de oro a un 2015 con luces y sombras, tiene muy a mano mejorar en 2016 sus prestaciones y, de paso, acabar con el mito de que el arcoíris acerca más de lo deseable las zapatas del freno a las llantas cuando están en juego las carreras. Pero, ¿esto es siempre así? No, pero hay muchas maneras de acercarse a los datos.

¿Ganan menos carreras los ciclistas que llevan el arcoíris?

Kwiatkowski gana la Amstel

Kwiatkowski gana la Amstel

Para este análisis, y para el resto, se toma como referencia los últimos 16 campeones del mundo de ciclismo en ruta. Se anotan los primeros puestos del año en el que ganan la prueba y se comparan con las mismas posiciones del año siguiente. Conclusión, la historia nos dice que se tienen tantas opciones de ganar o perder tanto si se adopta una posición alcista como bajista. Vamos, que la mitad de los ciclistas se hicieron con más títulos al año siguiente de ganar el Mundial y la otra mitad, no.

La referencia más fresca es la del soberbio corredor polaco Michał Kwiatkowski, sonado fichaje para esta temporada de Sky y que comparte con Sagan el año de nacimiento (1990). El ex Etixx – Quick Step brilló en el Mundial de Ponferrada para completar una campaña de ensueño con 11 victorias (se incluye todo, etapas, clasificaciones generales, cronos por equipos,…), entre las que destacaron la Vuelta al Algarve (más dos etapas) y la Strade Bianche. El año pasado, “solo” ganó la Amstel Gold Race y el prólogo de la París Niza, pero por razones desconocidas su papel fue secundario a partir de la primavera con muchas actuaciones de quiero y no puedo, como en Il Lombardia.

En ese sentido, Kwia es el heredero de Rui Costa y Philippe Gilbert, que al igual que otros campeones como Astarloa, Cipollini o Vainsteins vieron como se les resistía la primera posición del podio al año siguiente de su coronación con el arcoíris. Sin embargo, otros como Bettini, Hushovd o Boonen digirieron a la perfección este hecho para conseguir más triunfos. Caso aparte es del Freire, que tras el Mundial de 1999 en Verona elevó de uno (Mundial) a nueve sus títulos (destacan dos etapas de la Vuelta a España y dos de Tirreno Adriático).

Boonen en las piedras

Boonen aprieta los dientes en el Poggio

¿Hacen más segundos puestos los ciclistas que llevan el arcoíris?

Sagan, agárrate fuerte a tu encantadora esposa, échate el pelo hacia atrás y apoya tu frente en su hombro para llorar. El 69% de los ciclistas que ganaron el Mundial hacen más veces segundo al año siguiente. Valga como ejemplo Ruin Costa, que en 2014 lo fue tres veces en etapas de la Vuelta al Algarve, dos en la París Niza más la general, el nacional de contrarreloj y el GP de Montreal. Qué barbaridad. En 2013, solo fue dos veces segundo. O Gilbert, que en 2013 lo fue cinco veces tras serlo solo una el año de su Mundial de Valkenburg. Si Sagan sigue el ejemplo del belga, haría nada menos que 90 segundos puestos en 2016, lo suficiente para que Tinkov no albergue ninguna duda de abandonar ese año el patrocino del equipo.

¿Hacen más podios los ciclistas que llevan el arcoíris?

El 44% de los 16 ciclistas consigue mejorar el año uno tras el Mundial. Curiosamente, Rui Costa o Gilbert, excelsos en segundas y terceras plazas, están el grupo ganador, aunque sobresalen el viciosillo de Tom Boonen y Óscar Freire. A los dos les sentó de maravilla el arcoíris, ya que no solo obtuvieron más podios al año siguiente, sino que el avance fue en todos los cajones. El belga hizo 1,4 veces más podios en 2006 que en 2005 (Mundial de Madrid), mientras que el cántabro mejoró en 6,5 veces (2000) y 1,3 veces (2002). Ojo, que en ese 2002 Freire hizo una “rojada” y multiplicó por tres los cuartos puestos.

El 2006 de Boonen fue brutal con 21 victorias (Tour de Flandes, Harelbeke o tres etapas en París Niza, entre otros), ocho segundos puestos (París Roubaix, París Bruselas) y cinco terceros (Kuurne – Brussel – Kuurne). Claro que la mejora más notable fue la de Freire de 1999 a 2000, año en el que además de ganar dos etapas de la Vuelta y Tirreno, hizo tercero en Mundial y Milán Sanremo, ganó el Trofeo Mallorca, segundo en el Luis Puig, dos etapas de la Vuelta a Aragón…

En definitiva, ¿lo hacen mejor los ciclistas que llevan el arcoíris?

Cipollini con los colores de la bandera canaria

Cipollini con los colores de la bandera canaria

La mejor medida que se me ocurre son los puntos Cq Ranking que proporciona la web del mismo nombre. La conclusión, mala para Sagan: 13 de los 16 ciclistas examinados cosecharon menos puntos al año siguiente de conseguir el maillot arcoíris, con una caída media del 17%. El caso más “sangrante” es el del chulopiscinas de Mario Cipollini -asiduo de Eufemiano Fuentes-, que en 2003 redujo un 72% la consecución de puntos. Ese año, se retiró del Giro tras una caída y no volvió a competir hasta septiembre en la Vuelta, de la que se marchó en la segunda etapa.

El fantástico rendimiento de Il Bello quizá se explique con lo que a principio de año publicó Gazzetta dello Sport. Según este medio, la relación del italiano con el médico canario fue muy estrecha en 2002 con la administración de transfusiones de sangre, EPO y hormona del crecimiento. Además del Mundial, Cipollini ganó esa temporada la Milán Sanremo, seis etapas del Giro, tres de la Vuelta y la Gante Wevelgem. Con las trece bolsas de sangre suministradas al sprinter transalpino hasta el Coyote Vanmarcke aspiraría a ganar Flandes o Roubaix.

Así, tal y como se puede apreciar en el cuadro que sigue, con Kwia ya son nueve temporadas en las que el portador del maillot sufre una caída interanual en sus puntos Cq Ranking (inevitable este requiebro lingüístico tras haber trabajado más de un lustro en prensa económica). El Tour de San Luis será la primera prueba para el campeón eslovaco, en tanto que en la Omloop Het Nieuwsblad (27 de febrero) puede alzarse con la primera prueba de prestigio de 2016. Después, Strade Bianche (5 de marzo), Tirreno Adriático (9 de marzo) y Milán Sanremo (19 de marzo) en el tríptico italiano para comenzar con las piedras seis días después en Harelbeke. Dos días más tarde, Gante y, a renglón seguido, Tour de Flandes (3 de abril) y París Roubaix (10 de abril). Del resto, solo se sabe que correrá el Tour de Francia (2 de julio). Este año con el maillot arcoíris para el más difícil todavía: desquitarse con una victoria de etapa, hacer repóker de campeón de la regularidad y, sobre todo, dejar en mal lugar a Faemino y Cansado.

Evolución corredores tras Mundial. Las mejoras anuales, en verde.

Evolución corredores tras Mundial. Las mejoras anuales, en verde.

De propinilla, el vídeo de los más grandes, porque no todo en la vida es ciclismo.

O este, que también incide a partir del minuto 5 en el gran orgullo -del mundo que sea- de ser subcampeón.

You Might Also Like

5 Comments

  • Reply Espumarajos Riis 4 enero, 2016 at 23:18

    Sagan, el mayor portento visto en el ciclismo en mucho tiempo. Ojalá este año nos premie con un monumento. Apuesto por Flandes.

  • Reply Irún Connection 13 enero, 2016 at 19:39

    La foto de Boonen es en el Poggio? Jajajaja!

    • Reply cacaitoR 13 enero, 2016 at 20:16

      creo que berts estaba siendo irónico. o eso me dijo…

      • Reply cacaitoR 13 enero, 2016 at 20:20

        que a boonen le molan los pollos es algo demostrado. dos veces!! a ver si este año sale por la “línea” de córner y nos deleita con otro monumento, una quinta roubaix sería la hostia!

        un saludo

        • Reply berts 13 enero, 2016 at 20:35

          Contrataría al equipo del catering de Ciudadanos

    Deja un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Powered by themekiller.com anime4online.com animextoon.com apk4phone.com tengag.com moviekillers.com