Reportaje

Una ida de olla de Volta

19 marzo, 2017

Me imagino el ambiente en la sede de la Unión Deportiva de Sants de las últimas semanas. “Bé, i en la sisena etapa què fem? Fica un altre primera! Jajaja”. Que por si fuera poco, los ciclistas solo tendrán que subir otros seis puertos de esa categoría en las etapas anteriores, de los que uno es de categoría especial, el de Lo Port (Tortosa), similar al Giau en desnivel medio (9%) aunque más corto (8,4 kms). Una barbaridad de recorrido con 20.000 metros de desnivel acumulado y una crono por equipos por terreno escarpado de 41 kilómetros que limitará las opciones para la general de Contador y podría añadir, por la misma razón, mucho espectáculo a las etapas. Los medios quieren vender su duelo con Froome como la atracción de la carrera, pero lo cierto es que el británico nunca ha venido a disputar la Volta, mientras que el pinteño tiene la limitación mencionada.

Cuando aún desenfundaba en etapas de montaña

Cuando aún desenfundaba en etapas de montaña

Tras fracasar por escasos segundos en la conquista de Vuelta a Andalucía y Niza, en la última carrera derrotado con mucha dignidad por un segundo espada del Sky como es Henao, Contador tiene una nueva oportunidad para estrenar su casillero de victorias con el Trek, equipo que le ha fichado este año a razón de tres millones de euros anuales con un contrato de dos temporadas, lo que le convierte en el tercer ciclista mejor pagado del pelotón por detrás de Sagan y Froome. Así, el favorito de la afición española y sobre todo de los medios de comunicación tiene la oportunidad de resarcirse por partida doble, ya que además podría remediar el varapalo que supuso su sanción por dopaje, que además de restar Tour y Giro de su impresionante palmarés hizo lo propio con la Volta de 2011.

La carrera, patrocinada este año por Carrefour tras el acuerdo con los organizadores del Tour, discurrirá de la siguiente forma. Primero, el pelotón completará los 178,9 kilómetros que discurren por los alrededores de Calella, ciudad turística de 18.000 habitantes con fuerte impronta nacionalista situada en el Maresme barcelonés y que desde 2011 acoge la primera etapa de la prueba catalana. Aunque la etapa se puede hacer muy pesada por los metros de desnivel acumulados (nada menos que 3.588, con dos primeras para un total de seis puertos), lo normal es que llegue al sprint. El año pasado ganó Bouhanni, el púgil francés de Cofidis, ante los mediocres Swift e Impey. Pero el lunes tendrá que fajarse con Andre Greipel, que se ha animado a saber por qué a la disputa de una prueba que parte con solo dos etapas aptas para los velocistas. La mencionada y la cuarta con final en Igualada (un afectuoso saludo a Marcel). El alemán de Lotto ya ha ganado este año volatas en Niza, Algarve y Mallorca.

Una de las etapas clave para la general será el segundo día, con la disputa de una contrarreloj por equipos muy exigente en Banyoles. Casi ni un palmo llano y cinco equipos que a priori deberían luchas por la etapa y por colocar a sus líderes en buena posición para la general final: BMC, Movistar, Quick Step, Sky y Orica. No sería extraño que el Trek de Contador, el Katusha de Zascandil, el Ag2r de Bardet o el Bora de Rafał Majka se dejasen minuto y medio o dos con el mejor de ellos. Y ya se sabe que este tipo de carreras se suele decidir por un puñado de segundos. Al Lotto Jumbo de Steven Kruijswijk ni lo tengo en cuenta (ahora me dejas mal), ya que el holandés, sensación en el pasado Giro, siempre ha venido a Catalunya a coger forma para la prueba italiana.

Anda, vete un ratillo a dar una Volta

Anda, vete un ratillo a dar una Volta

Lo mismo que Chris Froome, que se dejó ver como espectador en Niza pero que ha pasado gran parte del tiempo desde que acabó su periplo australiano en Sudáfrica poniendo a punto el motor. El británico, líder indiscutible del Sky para el Tour de Francia, nunca ha disputado en plenitud de facultades esta carrera. Su mejor marca es un sexto puesto en la general y solo ha podido quedar quinto en una etapa. Sin embargo, hay un compañero suyo que presenta una forma excelente y va de líder de Sky para el Giro de Italia. Se llama Geraint Thomas y ganó con contundencia una etapa en la última Tirreno Adriático. De hecho, solo la tragedia de la crono por equipos le privó, a mi humilde entender, de disputar codo con codo la general a Nairo, tal y como demostró en la ascensión al Terminillo, en la que solo fue 18 segundos peor que el colombiano.

El representante de Movistar para la prueba es Valverde, el único en liza junto a Martin que sabe lo que es ganar una Volta a Catalunya. Como se dijo, le beneficia la crono por equipos. Y ha mostrado un estado de forma excelente en el inicio de temporada, con triunfos en sus queridísimas Andalucía y Murcia. Ahora bien, aún no se ha batido el cobre en carreras World Tour, por lo que es una incógnita el nivel que mostrará ante rivales de verdad en la muy abundante montaña del recorrido: 19 puertos -sin contar Montjuic-, de los que uno es especial, seis son de primera, cuatro son de segunda y ocho son de tercera. 19.690 metros de desnivel. ¿Demasiado para el de Las Lumbreras? Ya se verá, pero existe algo que juega a su favor en una carrera que se suele decidir por escaso margen, las bonificaciones. 10, 6 y 4 segundos para los tres primeros de cada etapa. Otro aspecto importante es el equipo, y de eso andan sobrados esta temporada Los Frailes: Amador, Castroviejo, Erviti, Rubén Fernández, Oliveira, Rojas y Marc Soler. Ojo a Rubén Fernández.

"Me toca ya a mi o qué"

“Me toca ya a mi o qué”

Tras la crono, la clásica etapa con doble ascenso a La Molina tras subir previamente el Alto de Tosses. Ya se sabe que sacar tiempo en La Molina es harto complicado (12 kms al 4,5%), pero algún corredor como el Gaseosas o Bardet pueden encarar el resto de Volta con tiempo perdido, por lo que no sería de extrañar que hubiese mucha animación por las carreteras que conducen a esta estación de esquí. La etapa tiene 4.300 metros de desnivel, terreno suficiente para hacer daño si se endurece desde la subida a Tosses, y para ello Contador tiene grandes gregarios como Mollema, Pantano, Zubeldia y Stetina.

Un auténtico equipazo para la montaña que está algún peldaño por encima del BMC, que parte con Van Garderen como hipotético líder pero que a mi entender tendrá en Dennis o Hermans sus mejores bazas. El australiano fue segundo en Tirreno y lleva un año sensacional con victorias en el Tour Cycliste International La Provence (2.1) y el campeonato australiano contra el crono. El belga, por su parte, fue segundo en Valencia tras Quintana y ganó la general de Oman a Rui Costa y Fabio Aru, además de llevarse dos triunfos parciales. Por tanto, gran equipo para la crono, un excelente escalador que pasa por horas bajas como Teejay y dos balas en la recámara de mucha calidad. Ah, y Samuel Sánchez, el Inmortal.

Tras el impasse de Igualada viene la que es la etapa reina de la prueba, el único puerto donde realmente se puede hacer daño de verdad y donde casi con toda certeza algunos de los favoritos para la general hincarán la rodilla. Será la tercera vez que una etapa de la Volta a Catalunya acabe en Lo Port de Tortosa tras las ediciones de 1985 y 1991, en las que vencieron los colombianos Alirio Chizabas y Lucho Herrera, respectivamente. En esta edición, el mejor escalador de ese país será Darwin Atapuma, que acude a la ronda catalana con muy pocos kilómetros en sus piernas y un cuarto puesto en los nacionales de ese país como bagaje. Tras recorrer todo el delta del Ebro, los ciclistas afrontarán con más de 170 kilómetros en sus piernas 8,4 kilómetros al 9,1% y pendientes máximas del 20%.

La etapa reina

La etapa reina

Otros que apuntan a estar en la pomada en la etapa de Tortosa junto a los ya mencionados son Adam Yates y Dan Martin. El primero fue tercero en Terminillo tras Quintana y Thomas, pero tuvo que abandonar Tirreno por enfermedad. Por su parte, el irlandés acabó en el podio de la París Niza y siempre ha sido muy competitivo en carreras de una semana. Y si pierden algo de tiempo siempre podrán recuperarlo el sexto día, en el que el pelotón llega a Reus tras casi 190 kilómetros y 3.800 metros de desnivel, con un primera cuya cima está a 40 meta pero en el que casi todo el terreno es descenso, por lo que se complica una hipotética persecución. Vamos, una etapa muy para que Contador vuelva a dar espectáculo si es que tiene que restar tiempo a los que lleva delante en la general. Si es que, claro está, no se ha puesto antes de líder en la quinta etapa. El Alt de la Musara son 11,6 kms al 5%, una especie de Cotos para que me entiendan los globeros madrileños.

El broche final será como de costumbre Montjuic, donde nunca pasa nada en la general pero se suele ver un buen espectáculo en el que muchos corredores buscan la fuga buena que dé acceso a la victoria de etapa. No suelo hacerlo, pero oye, siempre hay una primera vez, y seguro que muchos de ustedes están más interesados en que les dé información de servicio público que en digerir toda esta amalgama de letras mal puestas. La carrera se emite todos los días en Eurosport 1 (dial 60 de Movistar+, esa gran empresa), TDP (dial 63 y TDT), ETB (País Vasco y zonas aledañas) y Esport 3 (host broadcaster, Catalunya). Las etapas arrancarán su transmisión entre las 15.35 y las 16.00 horas salvo el domingo, con emisión a partir de las 12.30.

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1 Comment

  • Reply Valverde sí estuvo en carrera - Vence en la etapa de La Molina 22 marzo, 2017 at 19:50

    […] “El Nota” Van Garderen y cuya resolución dependerá de lo que suceda dentro de dos días en Lo Port de Tortosa. El guion fue el previsto, ya que pese a los muchos metros de desnivel acumulado ninguno de los […]

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